¿Dónde está el equilibrio entre una piel luminosa y una piel con exceso de sebo? Vamos a despejar todas las dudas y a descubrir qué tipo de brillo es el que realmente queremos en nuestra rutina.
Cuidado facial
Porque regalar bienestar es una forma de decir «te quiero». Y porque cuidar de quienes queremos es el mejor regalo que podemos darles.
Sabemos lo frustrante que es escuchar todo tipo de consejos en TikTok, Instagram o de amigos que juran haber encontrado la cura milagrosa para el acné. ¿Lavar la cara diez veces al día? ¿Ponerse pasta de dientes? Error
Incorporar retinal en tu rutina nocturna no es solo una opción, es una forma de adelantarse a los primeros signos de la edad y mantener tu piel en su mejor estado.
Si alguna vez has notado la piel más apagada, tirante o reactiva sin motivo aparente, la contaminación podría estar desempeñando un papel más importante de lo que imaginas.
Seguramente ya sabes que fumar no es lo mejor para la salud, pero ¿alguna vez te has preguntado si tiene algún impacto en tu piel?
Un buen limpiador no solo elimina la suciedad. Sus beneficios van mucho más allá, y cuando los descubras, entenderás por qué este paso es imprescindible.
Este es el momento ideal para mimarte un poco más. No se trata de complicarte con mil pasos, sino de entender qué necesita tu piel en esta época del año: más hidratación, más protección, y sobre todo, un extra de amor.
Mírate al espejo, ¿qué ves? Más allá del brillo que insiste en aparecer a media mañana, más allá de esos poros visibles, hay una piel que tiene mucho que decir.
Cada día, miles de microorganismos viven en tu piel, invisibles a simple vista, pero absolutamente esenciales para mantener su salud y vitalidad.
Si en los próximos meses tienes un evento que te llena de ilusión, este es el momento de mimar tu piel y convertirla en la auténtica protagonista de la noche
A la hora de crear una rutina de belleza, es fácil pensar que cuanto más productos utilices, mejores serán los resultados. ¡Pero nada más lejos de la realidad! En cosmética, la unión no siempre hace la fuerza.